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Terra
La Coctelera

DESARME NUCLEAR

Los Antihumanistas, fuertemente armados, dicen: “nos apoderamos de las cosas y la vida de los pueblos para defender nuestros intereses” Pero en sus países, barrios y calles los niños están siguiendo el maravilloso y colorido ejemplo. Así se extiende el incendio a todo el mundo.

Los Humanistas dicen: “¡quienes invaden, bombardean y asesinan, no tienen otra salida que volver a sus cuevas!” Así empezará el desarme.

En todas partes se levanta la voz de los Humanistas y cada cual forja las herramientas de la Paz de acuerdo a sus fuerzas grandes o pequeñas.

La violencia ha perdido la guerra de tal modo que ya no se podrá imponer violentamente la paz injusta. Tampoco se podrá violentar a la verdad manipulando la palabra “paz”. El desgaste de la violencia está por lograr que se retiren las tropas invasoras, se devuelvan los territorios ocupados y se desmantelen las armas de destrucción masiva.

Empieza a sonar la hora de acabar con la violencia económica, racial, religiosa, cultural, sexual y psicológica en todo el mundo.

Pero también llega la hora más difícil de superar la violencia arraigada en nuestros corazones.

http://www.silo.ws/

En esta época y ahora: REBELARNOS.

Rebelarnos contra un sistema inhumano que ubica al dinero por encima del ser humano, contra este sistema violento y de signos totalitarios, de caracter desestructurador, pseudodemocrático, pseudoliberal, políticamente corrupto y centralista que priva de salud, educación, trabajo y vivienda digna a las grandes mayorías.

Rebelarnos contra la violencia interna que dirige nuestras acciones cotidianas, es decir luchar contra el sin sentido que nos agobia, la incoherencia, el aislamiento, el pragmatismo y la indiferencia.

¿Cómo rebelarnos?

Pues asumiendo la responsabilidad histórica de intentar cambiar la historia, aceptando el compromiso de superar el dolor y el sufrimiento en uno mismo y en los demás.

No siendo más de lo mismo.

Transformando esta situación de violencia que nos rodea y nos consume.

Es claro que aceptar las imposiciones del sistema no es una vía aceptable para vivir con dignidad, y tampoco lo es sobrevivir a cualquier precio sin importarnos lo que sucede a nuestro alrededor.

No creemos que tras miles de años de evolución, la máxima aspiración de un/a joven o de cualquier persona sea la adquisición de objetos innecesarios y caer en el ciclo vicioso de obtener crecientes cantidades de dinero y créditos usurarios para compensar nuestros temores, alivianando por breves lapsos la crisis que afecta nuestras vidas.

Tampoco creemos que el camino sea reproducir las formas de acción y posturas mentales de las antiguas generaciones. Repitiendo el pasado primitivo, asumiendo la violencia como acción personal y social. Miren a donde hemos llegado con la violencia… ¿Qué nos diferenciaría del opresor, si asimiláramos la mentira, la manipulación y la utilización de los otros seres humanos para obtener aquellos cambios que necesitamos?

Nada.

Entonces será necesario organizarnos en virtud de defender nuestros intereses como sociedad y los derechos de cada grupo humano que hoy se encuentra librado a su propia suerte. Será necesario reconstruir los lazos que nos unen para vencer al capitalismo reinante, a sus mercados y sus bolsas de valores que hoy avasallan nuestras vidas y se imponen sobre nosotros.

Ante la destrucción que avanza sobre el ser humano y su medio ambiente los humanistas creemos que la única respuesta sensata y humanizadora es la rebelión, pues ésta nace de lo profundo de cada persona y de su necesidad de vivir con dignidad, por lo que será necesario superar las condiciones de dolor y sufrimiento en uno mismo y en los demás.

En eso creemos y sabemos que quien no se rebela ante lo establecido se traiciona a si mismo y traiciona a sus amigos, a sus familiares y a la humanidad. Se traiciona porque se inclina y se arrodilla ante los que someten todo su potencial y el de los demás, negando para sí toda posibilidad de transformación, cayendo de ese modo en el vacío, y la incoherencia; llenando su vida con cosas superfluas y sinsentido.

Valoramos con profundidad a los que nos preceden, y admiramos sus mejores obras que sentimos se sintetizan en nosotros, pero sabemos que son las nuevas generaciones las responsables de cambiar la historia y proyectar la revolución.

La historia es tiempo social en movimiento. Son los paisajes, las visiones de sociedad que tienen las generaciones más jóvenes, que se van superponiendo y reemplazando a las visiones ya instaladas de las generaciones mayores, en una dinámica infinita.

Cuando los jóvenes, por distintas razones, renuncian a luchar por impregnar su paisaje y su visión de sociedad; la historia se detiene; el tiempo cesa y el ser humano se disuelve en el absurdo. Las nuevas generaciones son los motores de la historia, porque a través de esa lucha por instalar su paisaje; su visión en el escenario social; hacen andar la historia. Sólo ellas pueden desarticular este tiempo del voraz capital, del consumo y sus imposiciones traducidas en violencia y sinsentido.

Los jóvenes conformamos un grupo social que puede contruir símbolos propios y además posee una visión particular del mundo lo que permite reafirmar a su capacidad creativa como una de sus características más destacables. Esta capacidad y la sensibilidad hacia las cuestiones sociales, es lo que nos lleva a transformar la asfixiante realidad que nos toca vivir en algo trascendental y superador de la violencia existente.

Las virtudes de los jóvenes al ser desarrolladas y puestas a disposición de una organización pueden; con toda certeza; habilitar a la transformación del medio social, y en el proceso decantar en personas conscientes y útiles a la sociedad.

Entonces, es hora de REBELARNOS y de construir juntos otro futuro.

Es tiempo de asumir nuestra responsabilidad de transformar lo dado, aprovechando lo mejor que tenemos para dar. .

Marcos Bauzá

*Editado con materiales e ideas del Nuevo Humanismo.

BaSTA yaaa!!!

Basta ya!!!
... de imponernos su violencia
... de hacernos responsable de la violencia que ustedes nos imponen
... de querer manipular nuestra manera de pensar
... de tejíversar nuestra forma de manifestar nuestros derechos
… de tirar la piedra y esconder la mano
… de querer usar nuestras manos para su violencia
… de violentar nuestras palabras y acciones de paz
… de subordinar al ser humano poniendo otra cosa en su lugar
… de hacer oídos sordos a nuestras denuncias
… de imponernos su cultura decadente que no tiene en cuenta al ser humanos manipulando con sus diferentes formas de violencia.
… de querer vendarnos los ojos para manipular nuestras expresiones criticas y combativas.
… de querer manipular nuestra manera de pensar, decir y hacer lo nuestro lo mas sentido del ser humano
… de imponer sus mentes retrogradas, conservadoras, subalterna, vasalla, anacrónica, improcedente y obsoleta que dan lección a pensar, de abstraerse, de idear, de crear, o proyectar; simplemente a repetir y a multiplicar sus valores de violencia.
… de frenar nuestra transformación y superación personal
… de impedir nuestras iniciativas personales y sociales organizadas.
… de alienarnos con su individualismo con sus bajos valores y actitudes violentas que nada tiene que ver con la orientación de un ser humano, solo perturban garabateando la paz.

Dia a dia este sistema sigue sustentando, alimentando la violencia de una manera cada vez más grosera e insolente… estamos indignados, cansados, furiosos, molestos, fastidiados… no queremos más esta manipulación, basta de hostilidades, BASTA YA DE VIOLENCIA!!!

Queremos un cambio:
… a la paz
… a la unidad
… a la alegría
… a la esperanza de un mundo mejor y cada día más humano.

Ante su violencia nos enfrentamos con el derecho de la REBELION, con el poder de la rebelión, un derecho que no dejaremos que pisoteen, un derecho muy difícil de abatir, un derecho que no nos arrebataran fácilmente.

Esta rebelión no la detendrán porque hoy y siempre estarán encendidos vivamente en nuestros ojos…

Es una rebelión inteligente, profunda, avispada y con fuerza, esta en nuestros corazones latentes por un cambio rumbo a la paz

ANTE SU VIOLENCIA PROPONEMOS ESTAS LUZ DE ESPERANZA, UNA REBELION ACTIVA

EL SIN SENTIDO DE LA ACCION VIOLENTA

Los cambios logrados mediante el uso de la violencia, si bien sirvieron para derrocar algún tirano, éste luego fue reemplazado por otro tirano similar, aunque de diferente signo político. Por lo tanto cuando hablamos de cambios, hay que diferenciar entre los cambios que le hicieron un bien a los pueblos y aquellos que los dejaron igual o peor que antes.
En otros casos, aquellos que tuvieron la capacidad para derrocar un sistema, no tuvieron luego la capacidad para reemplazarlo por algo mejor e inclusive empeoraron las cosas.
Ocurre que muchas veces la decisión del uso de la violencia nace del resentimiento y por ello lleva dentro el germen de la destrucción y la intolerancia, y esa misma intolerancia luego se vuelve contra el mismo pueblo en el nombre del cuál se decía luchar, toda vez que ese pueblo disiente con las políticas del gobierno revolucionario.
En realidad a diario tenemos ejemplos de lucha no violenta y del logro de objetivos en muchos aspectos del campo de los Derechos Humanos.
De modo que esa creencia de que sólo por medio de la violencia se obtienen las cosas, no tiene el menor asidero, y mucho menos en esta época en que el enemigo se ha hecho invisible detrás de la globalización.
Cuando hablamos de enfrentarnos con el poder económico, muchos podrán decir que la cosa no será tan fácil, y que si no es por la fuerza el poder económico no va a ceder sus privilegios para mejorar la situación de los pueblos. Y en cierta manera tienen razón, porque no será pidiéndole permiso que el poder económico cederá posiciones, pero cuando se trata de fuerza, no necesariamente debemos identificar la fuerza con la violencia.
Millones de seres humanos organizados son una inmensa fuerza que puede desarticular a los más poderosos sin necesidad de emplear la violencia, y lo que es más importante aún, minimizando la posibilidad de que los poderosos ejerzan violencia sobre los rebeldes.
Claro que para llegar a millones organizados, primero hay que llegar a cientos y luego a miles, y de eso se trata este asunto.

Extracto de El Derecho a la Rebelión y La lucha No Violenta por Guillermo Alejandro Sullings

LOS KAPINOS

Esta fotillo... es en La REja, justamente el 6 de mayo de 2006.
Ahi estamos algunos del kappa 40, faltan varios más

otra cartita...

No se si es una buena opción la de dar contenidos a la izquierda
tradicional. ¿Por que sería interesante dar contenidos a otros? (en el
contexto de los nuevos líderes de la izquierda en América Latina). El
Humanismo necesita trabajar para fortalecerse a si mismo. El Humanismo
debe impulsar la discusión en el seno de otros partidos para que ellos
vengan hacia el Humanismo. Eso si. No fortalecer a otros que van al
sistema.

El Humanismo necesita retomar sus bases, sus foros, necesitamos tener
nuestras cosas sobre la mesa. El Humanismo sobre la mesa y claramente.

¿Es que los nuestros han olvidado los foros de Moscú y México?
Necesitamos los documentos, como fueron desarrollados, como fueron
organizados. Necesitamos foros con polenta y, sobre todo, con nuestra
historia. Estamos en situación de poner a la gente a hacer las cosas en
serio.

Los foros deben contar con observadores de todos lados. Si el foro en
América Latina no tiene observadores de otros lados se "separa" de la
mundialización. No importa si los foros son grandes o chicos, pero deben
tener observadores de todos lados en ese lugar y en ese momento. En
cualquier foro, los del lugar mas los observadores, todos somos de ese
lugar. ¡Todos somos latinoamericanos!, ¡todos somos africanos!, ¡todos
somos asiáticos! Se trata de que el Humanismo se ponga en pie y para eso necesitamos saber de su historia, su configuración, su desarrollo, sus
materiales. Necesitamos revindicar lo nuestro, y sobre la mesa.

Sabemos que no es interesante aglutinar gente que se va a ir hacia el
sistema.

Si hay interés por parte de Chávez o Evo u otros por el Humanismo,
entonces que lo digan públicamente y en voz alta. Que la gente sepa que
ellos consultan con el Humanismo. Lo que ellos quieren es que les pasemos nuestras cosas bajo la mesa. Eso no. Dialogamos en público. Nada de acuerdos entre cúpulas. Eso es una asquerosidad.

Hay fechas y situaciones precisas donde se cambió la dirección y para
bien (por ejemplo, reuniones de los clausurados). No pueden olvidar su
historia.

Los foros no son para discutir palabras. Tenemos muchas palabras. Se
discuten internamente y después todo hacia afuera. Los foros son para
hacer un despelote, para poner los materiales afuera, jetamente.

El Humanismo necesita proyección mundial. Eso no puede depender de Tomy o de tres tipos, depende de todo un ensamble.

Los nuestros necesitan separarse de la condiciones de la época. Hoy todo
es mentira. Nosotros tenemos todo para exhibir cosas, sacar todos los
materiales, sacar síntesis chicas, grandes...mucho, y para afuera

esto fue una charla del N, con karen...

una cartita.... SI LES CONVIENE A ELLOS, NO NOS CONVIENE A NOSOTROS

SI LES CONVIENE A ELLOS, NO NOS CONVIENE A NOSOTROS

El sistema siempre nos percibe acertadamente como ajenos y como amenaza. Entonces, como hipótesis, si el sistema deshumanizante pudiera influirnos u orientarnos, ¿qué querría de nosotros? ¿Cómo nos influiría o hacia qué nos orientaría?

Nos orientaría hacia la dilución organizativa, a la desestructuración, y a que no crezcamos en orgánica como resultado de nuestras acciones. Así el sistema lograría asimilarnos a ese tejido social que ha destruido mientras, por su parte, seguiría tratando de organizarse mejor para controlarnos.

Nos orientaría a desfigurar nuestra identidad de movimiento mundializado, hasta convertirnos en una institución centralizada y manipulada por una cúpula falible y vulnerable, institución en la que el diálogo, el consenso y la diversidad fueran sólo cosméticos. O bien nos conduciría hacia una fragmentación horizontal, hacia la desinteligencia conjunta con un respeto volátil de los acuerdos y los códigos comunes. Como fuere: a cualquier forma organizativa, menos a la nuestra.

Nos haría caer en el relativismo, sembrando el desaliento y la parálisis por la desreferenciación que produce, a que resignáramos nuestros mejores modelos, y que abundáramos en maquiavelismos ridículos, personalismos por encima de la tarea proclamada en conjunto y autoritarismos de todo tipo.

El sistema nos propondría “lo razonable”, hacia una adaptación decreciente al medio, al gradualismo tramposo, en un pragmatismo coyunturalista que persiga el éxito inmediato.

Nos convencería de crear organismos como los del sistema: superestructuras, aparatos burocráticos sin base humana, sin poder real ni dirección revolucionaria, meras figuras recreativas de la democracia formal mendigando espacio en la prensa al servicio del sistema. Invertiría nuestro planteo, para que ya no sea nuestro movimiento social motorizado por frentes de acción el que dé referencia a esos organismos que son sólo su expresión institucional.

El sistema nos incentivaría para que nuestra organización dependa económicamente de él, y así ablandemos nuestros planteos y acciones para recoger las migajas con que financia lo inocuo cuando trata de lavar su imagen. Y al elegir por el dinero perderíamos la potencia del ser humano voluntario, organizado y militante.

Nos llevaría a tener cuadros doctrinaria e ideológicamente ingenuos, de manera que desdibujen nuestro perfil humanista en humanitarismo, y que no distingan nuestros planteos de los ideologemas pseudo o anti-humanistas del sistema.

Nos justificaría el posponer y aun desistir de nuestro trabajo personal, poderoso motor interno de nuestras acciones y fuente inextinguible de fuerza interna para transformar al mundo.

Nos induciría a traicionarnos a nosotros mismos: a declamar lo que no hacemos, a no hacer lo que pensamos, a no expresar lo que sentimos, y demás incoherencias. Nos orientaría a mentir y a mentirnos, a disociar esquizofrénicamente lo externo de lo interno y lo personal de lo conjunto.

El sistema quisiera que, alejado su fundador, todo fuera olvido de su legado: aquello que nos dio la mejor inspiración y la mejor referencia. Se insinuaría como abismo, para que la dificultad de la obra y el peso de nuestros errores de paso nos hicieran claudicar en el Intento… y así habría triunfado la deshumanización de la Tierra.

Estas y más cosas querría el sistema; pero bien sabemos que si le conviene al sistema no nos conviene a nosotros.

Fernando García - Coordinador General Clausurado Consejo 13

¿Qué es Rebelión Humanista?

REBELION HUMANISTA es una red de miles de jóvenes y grupos sociales, en rebelión contra la injusticia, la indefinición personal y la falta de un futuro querido.

REBELION HUMANISTA se define como una organización que da a conocer las contradicciones del sistema dejando de lado los retoques cosméticos y promoviendo cambios profundos en lo social y lo personal.

REBELION HUMANISTA considera que su crecimiento depende, en gran medida, de la creatividad de sus integrantes en el modo de denunciar las injusticias sociales y de proponer y llevar adelante situaciones superadoras.

REBELION HUMANISTA utiliza la metodología de la no-violencia activa, en sus múltiples modos.

REBELION HUMANISTA adhiere a las propuestas básicas del Partido Humanista, la Comunidad (para el desarrollo humano) y el Centro de las Culturas, organizaciones que expresan los ideales humanistas en campos específicos como la política, la cultura y las relaciones entre las distintas culturas.

REBELION HUMANISTA se orienta a generar “efectos demostración” que muestren en la práctica que en un lugar está funcionando un nuevo sistema.

REBELIÓN HUMANISTA se inspira en las ideas y propuestas del Nuevo Humanismo